Índice Día 5

El Mañana no Existe (Todavía)

“Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. Los problemas del día de hoy son suficientes por hoy.”

Si somos honestos, la mayoría de nuestro sufrimiento no viene de lo que nos está pasando ahora, sino de lo que imaginamos que podría pasar después. Sufrimos por adelantado. Es como si trataras de pagar una deuda que vence en años con el sueldo de hoy. ¡Es imposible! Y claro, te angustias porque sientes que no te alcanza.

En la oración del Padre Nuestro, Jesús nos enseñó a pedir: “Danos hoy nuestro pan de cada día”. Dios te da la provisión (y la fuerza emocional) en dosis diarias. Si hoy intentas cargar con los problemas de mañana, te vas a doblar, porque Dios todavía no te ha dado la fuerza para mañana; te dio la fuerza para hoy.

El futuro es un territorio que aún no existe. Es un fantasma. Cuando pasas tu tiempo preocupándote por el futuro, te pierdes el único momento donde realmente tienes vida: el presente. Te pierdes el abrazo de tus seres queridos, el sabor de la comida o la paz de la tarde, porque tu mente está viajando a un lugar oscuro que tú mismo inventaste.

Regresa al “ahora”. Mira tus manos, mira tu entorno. Hoy estás vivo. Hoy tienes recursos. Hoy Dios está contigo. Deja que el mañana se preocupe de sí mismo; cuando llegue ese día, Dios te dará nuevas fuerzas para enfrentarlo.

Pequeña Acción de Paz

Hoy, cada vez que tu mente viaje al futuro con un pensamiento catastrófico (“¿Y si pasa esto…?”), di mentalmente esta frase corta: “Solo por hoy”. Concéntrate en resolver solo lo que tienes enfrente en las próximas 24 horas. Lo demás, déjalo en la sala de espera de Dios.

Oración del Día

Padre Nuestro, gracias por este día presente. Te confieso que a veces mi mente viaja lejos y me lleno de miedo por cosas que aún no suceden. Ayúdame a recordar que Tú eres el dueño del tiempo. No necesito entender todo el mapa del futuro, solo necesito confiar en Ti para dar el siguiente paso hoy. Dame la gracia para vivir este momento con plenitud y gratitud. Mi futuro está en Tus manos seguras. Amén.